¡Ave, Berlín! · Coolmedialab

Descripción

El compromiso político y social ha estado en el ADN de la Berlinale desde su forja hace 66 años. El festival de la capital alemana siempre ha incidido en el debate y en la concienciación. Y no sólo a través de su irrebatible programación, sino también en las actividades paralelas, que en años anteriores pusieron el acento en fragores de la actualidad contemporánea como la primavera árabe y la represión a los cineastas iraníes. Este año, la cita cinéfila no podía obviar la crisis de los refugiados. Como apuntan desde la organización, en 1951, fecha del inicio de la muestra, “había millones de refugiados alemanes y personas traumatizadas desplazadas en Europa”.

De manera coherente y consecuente, esta edición, entre otras iniciativas, se han distribuido en las proximidades de los cines buzones donde se urge a la audiencia e invitados a realizar donaciones destinadas al Centro de Víctimas de Tortura de Berlín. También se ha reservado un cupo de trabajo a una veintena de refugiados, uno de los food trucks apostados en las inmediaciones de Postdamer Palast servirá comida mediterránea en colaboración con la iniciativa para integrar a los asilados Über den Tellerrand kochen y la sección Generation, dedicada al público infantil, ha incluido a escolares refugiados entre el público que asiste a las proyecciones para propiciar su integración.

Las películas y los festivales siempre actúan como sismógrafos; sostienen un espejo frente a la realidad y estimulan el diálogo”, justifica el director, Dieter Kosslick.

El debate sobre diferentes frentes de la actualidad está a flor de piel y se espoleará con títulos como Fuocoammare, documental de Gianfranco Rosi sobre la situación de los inmigrantes en la isla italiana de Lampedusa; la tunecina Hedi, que aborda los matrimonios concertados; y Soy Nero, de Rafi Pitts, ficción sobre la lucha que emprenden muchos inmigrantes mexicanos para obtener la nacionalidad estadounidense.

Las ruedas de prensa se anticipan sugestivas. Ya hoy, en la de la película que abre el festival, ¡Ave César!, de los hermanos Coen, uno de sus protagonistas, George Clooney, ha sido instado por un medio a rodar una secuela de Syriana (2005), y a implicarse como personaje público en la solución de los problemas que atenazan al globo, a lo que el actor y director avanzó que mañana tiene cita con Angela Merkel para abordar asuntos de calado.

La comedia es una cinta menor en la cinematografía de los directores. A pesar de la época que retrata, el Hollywood dorado previo al macartismo, y el reparto, trufado de luminarias del Hollywood actual como Tilda Swinton, Josh Brolin, Channing Tatum y Scarlett Johansson, la sátira no cala.

No obstante, la calidad de los tributos a los géneros clásicos es innegable, con paradas en los musicales de marineros y en los de coreografías acuáticas, el western, el cine religioso y el exotismo a lo Carmen Miranda.

El filme, que se estrena en nuestro país el próximo 19 de febrero, es la única concesión al taquillazo en una selección oficial donde prima el cine de autor. Las latitudes más representadas son la estadounidense y la francesa.

Entre el cine del país vecino regresa André Techiné con Quand on a 17 cuyo guión, atención, firma la guionista del poderoso drama adolescente Girlhood, Céline Sciamma. En otra combinación de talento veterano y efervescente, Mia Hansen-Love dirige a Isabelle Huppert en L’avenir, donde el bullying escolar y el comienzo de una segunda vida en la madurez se entretejen.

Los otros dos títulos del país vecino son sendas comedias. Dominik Moll presenta Noticias del planeta Marte, y Gérard Depardieu protagoniza Saint Amour.

Desde EE.UU, Jeff Nichols, director de Take Shelter y Mud, se proyecta a un universo de ciencia ficción en Midnight Special, donde un padre intenta proteger a su hijo cuando se revela que tiene súper poderes.

Las películas estadounidenses restantes le tomarán el pulso a la actualidad. El documental de Alex Gibney Zero Days, sobre las intrigas políticas trazadas a partir de ciberataques y el uso de nuevas tecnologías, y Chi-Raq, la Lisístrata de Aristófanes en formato musical y trasladada al Chicago actual que trae Spike Lee, uno de los directores afroamericanos que ya se ha negado a acudir a los inminentes Oscar a modo de protesta por la exclusión de artistas de color entre los nominados.

También se basa en un texto teatral la bosnia Death in Sarajevo, de Danis Tanovi

, inspirada en Hotel Europe, de Bernard Henri Levi. Mientras que Cartas da guerra, del portugués Ivo M. Ferreira, se inspira en la correspondencia mantenida entre António Lobo Antunes y su esposa cuando el escritor participó en la Guerra de Angola.

El ámbito literario es el eje del debut en la realización de cine del director de teatro Michael Grandage. Su ópera prima, Genius, relata la vida del representante literario Maxwell Perkins, descubridor de iconos de las letras como Thomas Wolfe, Ernest Hemingway y F. Scott Fitzgerald.

También rompe mano en la dirección el actor Vincent Pérez, quien acomete Alone in Berlin, sobre un matrimonio disidente durante la Alemania nazi interpretado por Emma Thompson y Brendan Gleeson.

Mira así mismo al pasado, pero ofreciendo una visión sui generis del episodio real del que parte, el iraní Mani Haghighi, que en A Dragon Arrives!, especula sobre la investigación policial de la muerte del primer ministro iraní en enero de 1965. Y Thomas Vinterberg, que recupera el espíritu solidario de los setenta en La comuna.

El filipino Lav Díaz se remonta más atrás en el tiempo, al siglo XIX, en A Lullaby to the Sorrowful Mystery. La película, rodada en blanco y negro, rastrea durante ocho imaginamos que eternas horas, dado el talante contemplativo de su cinematografía, el cadáver de Andrés Bonifacio, un líder revolucionario de la lucha contra el colonialismo español en la isla.

Y más allá de la referencia a nuestro pasado colonial y al hecho de que la nueva película de Wayne Wang While the Women are Sleeping, programada en Panorama, se base en un cuento de Javier Marías, ¿en qué queda la presencia española? Pues tan sólo en dos curiosidades en secciones paralelas, el documental firmado por la Fura dels Baus sobre el restaurante vasco Mugaritz Campo a través, que inaugura la sección gastronómica Culinary Cinema, y el corto En la azotea, de Damià Serra Cauchetiez, exhibido en Generation Kplus.

Begoña Donat. Imágenes: Berlinale Film Festival

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